Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno

Buda ya sabía la importancia que tenía el ambiente en nuestra conducta. Uno de los principios del budismo es cuidarse a uno mismo. Ahora bien, también es imprescindible que cuidemos nuestro entorno para estar en armonía y de paz.

Para encontrar un verdadero estado de bienestar es necesario que mente, cuerpo y nuestro entorno cercano  estén en un equilibrio.

Por tanto, practicar la compasión la tolerancia contigo no es suficiente, también hay que practicarla con los demás. Esto es una de las máximas de la filosofía Ho’oponopono.

Cuando digo entorno cercano no es solo a la familia, también son los compañeros de trabajo, jefe, vecinos todos los que de una forma u otra estén en relación contigo.