Afinidades en el Árbol Genealógico

Trabajar las afinidades en el Árbol Genealógico nos permitirá reconocer situaciones que no comprendemos en nuestra vida cotidiana actual. Dichas afinidades, concientes o inconcientes, afectan nuestras emociones y en consecuencia el estado de felicidad en el que queremos vivir.

En la problemática de la persona hay una afinidad importante y es la que buscamos. Lo que predomina es una emoción que está arraigada en lo personal o en lo social, como la vergüenza o el qué dirán…  Es decir, algo que ha pasado en el clan familiar y que no es políticamente correcto queda guardado.

Esto sucede con los  suicidios, incestos, asesinatos, violaciones, enfermedades venéreas, hasta los abortos eran ocultados.

Básicamente se habla de cuatro tipos de afinidades en el árbol genealógico:

  1. LA AFINIDAD NATURAL.
  2. AFINIDADES AFECTIVAS.
  3. FREUDIANA.
  4. LAS AFINIDADES GENEALÓGICAS.

LA AFINIDAD NATURAL:

Afinidad con todos  los miembros del clan familiar. Por ejemplo: me llaman por teléfono y  alguien me dice que es el hijo de un primo mío de Argentina que no conozco.  Por temas de estudio, tiene que pasar unos días en España y sin objeción alguna lo invito a mi casa.

LA AFINIDAD AFECTIVA:

Tíos, abuelos o personas que te han criado. Es con quienes el afecto, el cuidado y el amor se han manifestado. Tal vez, por la pérdida de los padres en un accidente o simplemente porque no me querían.

LA AFINIDAD FREUDIANA:

Edipo, Electra en psicología es muy importante.

LAS AFINIDADES GENEALÓGICAS:

Nuestros ancestros son una fuente de creencias y programas inconscientes.

A menudo buscaremos afinidades en el Árbol Genealógico, un lazo inconsciente.

El problema del ancestro, ligado a nuestra afinidad, lo repararemos repitiendo o complementándolo haciendo lo opuesto.

Lógicamente si la persona tiene una historia ancestral buena, esta no la tocaremos. Ni siquiera esa persona vendrá a la consulta.

Todos  los sufrimientos y secretos de nuestros ancestros se guardan en el inconsciente familiar.